|
TRAS LA MUERTE DE YUSUF
Rosa, don generoso de su mano,
Por ti corren mis lágrimas
Y crece mi tristeza.
Roja, perfumada como la brisa,
Me pareces robada de la suave
Mejilla de una joven en sazón.
A recordarme vienes
La sangre de un amigo que este mundo
Bebió como si fuera las primicias del vino.
Con pasión la he besado diciéndole a mis lágrimas:
Es la sangre de Yusuf que devuelve la tierra.
Recopilación y transcripción realizada por Antonio Marín Segovia - Valencia Amable - Traducción Teresa Gárrulo
Poesía Hiperión (Colección dirigida por Jesús Munárriz)-Ediciones Peralta
|